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Aritz Arrieta: “No le doy a ETA más de cinco años de vida”

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Madrid.- Efrén J. Hernández Cabrera

Arrieta, concejal en Mondragón, en una cafetería de Madrid. Efrén J. Hdez.

Arrieta, concejal en Mondragón, en una cafetería de Madrid. Efrén J. Hdez.

Decidido, serio y comprometido. Así se muestra Aritz Arrieta, un joven guipuzcoano proveniente de una familia nacionalista rodeada de un ambiente abertzale. Estudió en la Ikastola hasta octavo de EGB y posteriormente en un instituto público. Hasta aquí todo podría parecer normal si no fuera porque a los 26 años Aritz decide afiliarse al PSE-EE, llegando a ser concejal en Mondragón, su localidad natal, en el año 2006. Por esto, afirma que muchos le consideran “más traidor que nadie”.

Empezó a recibir amenazas desde muy temprana edad y por consiguiente no puede realizar su vida normal si no tiene la protección de sus escoltas. “Vives la muerte tan de cerca que a veces te levantas por las mañanas y, cuando tus escoltas te llaman para decirte que está todo limpio, te dan ganas de marcharte. Muchas veces piensas que en un futuro te vas a tener que marchar”, asegura Arrieta.

Ya apenas le quedan amigos de la infancia; aquellos compañeros con los que tantas veces cenó en sus casas, aún cuando se había dado cuenta en muchas ocasiones de que “algo no cuadraba con la forma que tenían de pensar”. Con los ojos apagados, Aritz reconoce que “ahora ni siquiera me saludan por la calle”. Para alguno de éstos es el “enemigo público número uno” y otros no se atreven a acercarse a él por miedo a ser relacionados con el partido socialista.

El concejal quiere llegar a ser en un futuro alcalde de Mondragón. Efrén J. Hdez.

El concejal quiere llegar a ser en un futuro alcalde de Mondragón. Efrén J. Hdez.

A pesar de la polución que hay Madrid, parece que Aritz ‘respira mejor’ que en el País Vasco. La presencia agobiante de sus escoltas muchas veces se hace incómoda, “no tienes intimidad” apuntaba acongojado. La relación con ellos es puramente profesional, si bien es cierto que al pasar tanto tiempo juntos es inevitable cruzar unas palabras que no van más allá del tiempo atmosférico o del cansancio del trabajo. Con toda esta mezcla de sentimientos se suma uno más, la vergüenza. Vergüenza de salir a la calle a pasear con su perro mientras sus “protectores” examinan cada punto de los parques que frecuenta. “La gente te mira, me parece tan surrealista…”.

Desde que recibe amenazas con su foto inserta dentro de una diana o insultos hacia su persona, se ha visto obligado a dormir en diferentes casas por su seguridad personal. Con todo, sus aitás insisten en que se quede a vivir con ellos en casa para estar más tranquilos pero seguir una rutina es lo peor que puede hacer. Debido a esto, en lo que va de año ha cambiado de domicilio hasta en tres ocasiones.

Como buen vascoparlante, Arrieta está a favor de impulsar el euskera en el País Vasco, pero no a establecerlo como un derecho de “separatismo”, ya que defiende una España autonómica. Asimismo, apuesta por el respeto de las ideas políticas de cada uno y asegura que la independencia del País Vasco no sería la mejor opción. Según anuncia, “en las empresas vascas, que hay algunas por la labor del separatismo, sus productos ponen Made in Spain, a ver si se atreven a poner Made in Euskadi, porque no les conocerá nadie”.

“Le dije a Isaías: ¡aguanta, joder, que están ahí tu mujer y tu hija!”

7 de marzo de 2008. Quedan dos días para las elecciones. Aritz Arrieta acababa de finalizar el reparto de rosas, símbolo del partido socialista, por ser el último día de campaña. Posteriormente, Arrieta y otros colegas de oficio decidieron ir a comer a un restaurante para dar por zanjada este periodo previo a las elecciones. Nada hacía sospechar lo que prontamente iba a ocurrir. Mientras los cargos públicos permanecían dentro del restaurante, los escoltas de cada uno de ellos aguardaban fuera. Una llamada al móvil advirtió de que algo no iba bien: un compañero del partido que había dejado de ser concejal unos meses atrás estaba herido de bala en una calle próxima.

Inmediatamente Aritz y sus escoltas ponen rumbo hacia el lugar de los hechos. A escasos 50 metros del restaurante

Arrieta, junto a la parada de metro Bilbao. Efrén J. Hdez.

Arrieta, junto a la parada de metro Bilbao. Efrén J. Hdez.

donde estaban se encuentra Isaías Carrasco, rodeado por su mujer y su hija, que intentan hablarle en vano. Una patrulla de la Ertzaintza llega en ese momento. Arrieta señala que “intenté pararle la hemorragia de tantos agujeros que tenía de bala, en el cuello, en la propia palma de la mano” y que dejaba traslucir lo que estaba detrás de ésta. “Me llené la ropa y las manos de sangre” asegura entre recuerdos.

La ambulancia llegó poco después. “Recuerdo que le estaban metiendo en la ambulancia y le dije: ¡aguanta! ¡aguanta, joder, que están ahí tu mujer y tu hija!”, mientras Isaías se intentaba quitar la máscara de oxígeno. “Yo creo que ni me oía. En ese mismo momento percibí que no salía ya”, afirma Aritz con el rostro compungido por el dolor. El disparo en el cuello había dejado como consecuencia una herida mortal.

El hospital al que fue trasladado Isaías Carrasco estaba a un kilómetro de la zona donde se produjo el atentado terrorista. Aritz opina que “intentaron alargar un poco la situación hasta que su mujer y su hija estabilizaran”, a las tres de la tarde aproximadamente certifican su muerte. Empieza aquí la otra Odisea.

Rápidamente informaron que el Presidente del Gobierno tenía intención de trasladarse al País Vasco. “Tuve que cambiarme la ropa ensangrentada. Los psicólogos me dijeron que esa ropa la tirara a la basura”, advierte. La organización de la prensa y la junta de portavoces parecía lo más complicado, pero sin duda alguna lo más impactante fue la reunión con la alcaldesa de Mondragón en el Ayuntamiento. “Acaban de matar a un ciudadano de Mondragón, tú eres la alcaldesa, tengo todavía las manos llenas de sangre de mi compañero, ¿no serás capaz de no condenar el atentado?”, le preguntó Aritz a la alcaldesa, aún afectado por el shock que hacía unas horas acababa de vivir.

El revuelo vino después cuando, en palabras del joven socialista, la alcaldesa de Mondragón “contestó que era una consecuencia del conflicto”. Fue entonces cuando Arrieta le exigió que se marchara del poder “porque no estaba a la altura, le dije que era una indigna”, palabras que sobresaltaron a las demás potencias políticas allí congregadas. “Todos se llevaron las manos a la cabeza”, expresó.

Dolorosa fue también la preparación de la manifestación del lunes y el entierro celebrado el sábado. Según Aritz Arrieta, “Izquiera Unida siguió de la mano con ANV. Fueron capaces de condenar pero oficialmente estaban con ellos”, tuvieron que esperar hasta una asamblea para que rompieran esta relación.

Entre miradas lanzadas a la nada, el joven concejal dice que intenta llevar esta situación de la manera más natural posible, apoyando a la viuda y sus hijas. “Siempre que tenemos una cena en el partido  te acuerdas de Isaías”.

“Me gustaría ser alcalde de Mondragón”

“Yo no quiero ser diputado, no quiero ser senador, no quiero ser Lehendakari, yo quiero ser alcalde de Mondragón”. Con esta fuerza manifestó Arrieta sus ganas de ponerse al servicio de los ciudadanos de su localidad. Comenta que “Mondragón se merece un alcalde socialista” y confía en que el partido le permita ser el candidato a la alcaldía en 2011 ya que, según sus palabras, “tenemos muchas posibilidades de poder ganar”.

“Aunque mañana ETA dijese que deja las armas, el ambiente irrespirable seguiría en la calle”

Aritz Arrieta, junto a la Dirección Gral. de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo. Efrén J. Hdez.

Aritz Arrieta, junto a la Dirección Gral. de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo. Efrén J. Hdez.

Aunque tiene claro que “ETA está más en su fin que en el comienzo”, es consciente de que habrá que esperar décadas hasta conseguir “normalizar” la situación social en el País Vasco. Sin embargo, el último comunicado de ETA argumenta que obligará al Gobierno a sentarse, a lo que Aritz responde de manera rotunda que no ocurrirá tal caso y que tendrán que “abandonar las armas unilateralmente”. El joven concluye confesando que “soy optimista; no le doy a ETA, de verdad, más de 5 o 6 años de vida”.

Pero según Arrieta, para que ETA llegue a su fin “hay que ir cortándoles cualquier tipo de financiación porque ellos van a seguir extorsionando a los empresarios”. Empresarios que, por lo general, ceden a sus peticiones por miedo a sufrir en sus propias carnes la huella ardiente del terror.

La actualidad inmediata nos sitúa en la siguiente tesitura: un homenaje por el aniversario del asesinato de Isaías Carrasco, unas elecciones en el País Vasco recientemente celebradas y un futuro incierto para los ciudadanos de Euskadi. De momento, Patxi López ha afirmado el pasado día 7 de marzo que no habrá “ni un sólo espacio público para la impunidad” si finalmente llega a la Lehendakaritza, sin duda alguna, un paso para el cambio en el País Vasco con el PP como “socio preferente”, tal y como publica el diario 20minutos.

Aritz Arrieta lee el manifiesto que condena el atentado contra Isaías Carrasco. (Noticia completa de CNN+).

Fuentes utilizadas:

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Written by Efrén J. Hdez

18/03/2009 a 8:37 am

Publicado en Uncategorized

3 comentarios

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  1. […] Hace meses, Aritz Arrieta, un concejal socialista de Mondragón comentó que el PSE-EE ha aprendido mucho en la oposición. […]


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